El horror detrás del circo

Publicado por: @lnkvrd el 2 marzo, 2011
elefante

Visitar un circo y ver diversos animales es una atracción bastante frecuente, incluso en algunos países y parques temáticos o zoológicos los hacen actuar, impresionando a todos los espectadores.

La fundación llamada “Animals Asia Foundation” llevo a cabo  una investigación durante 11 meses, en China.  Durante estos meses esta fundación visito 13 parques de safari y algunos zoológicos, donde se documento sobre las actuaciones de animales salvajes.

Lo que arrojaron los resultados de estas investigaciones fue realmente espantoso.   Encontraron a tigres y leones sin dientes y sin uñas, la mayoría de los animales desnutridos, los osos y los monos saturados de cicatrices ya que los obligaban a actuar en ridículos shows para poder entretener al público.

A raíz de esta investigación se promovió un elaborado informe con un video de difusión y una petición a las autoridades chinas.

En China como en otros países se utilizan en los espectáculos para entretenimiento diversas especies, donde los más populares son los osos, monos, caballos, elefantes, perros, tigres y leones.  Pero también se utilizan las aves como loros, flamencos, cacatúas y papagayos.  Otras especies que tienen igual o mayor auge en el ámbito de los espectáculos lo son los leones marinos, los delfines y ballenas.

Como es de conocimiento general en estos espectáculos los animales son obligados a caminar  con equilibrio sobre bolas gigantes, a saltar la cuerda, a caminar sobre sus patas delanteras, a montar scooters, bicicletas o  estar encima de los lomos de otros animales mientras ejecutan diversas acrobacias. También simulan tocar algún instrumento musical, o a boxear con bozales puestos, a patinar o balancear objetos sobre su cabeza.

En los animales que son mamíferos y carnívoros de gran tamaño, como lo son los tigres y leones, al suponer que son una gran amenaza, se les remueven sus dientes o se les cortan a nivel de las encías, por otro lado se les extraen las uñas, para prevenir heridas a sus entrenadores dejando a estos animales totalmente indefensos sin que puedan asobrevivir en su hábitat natural quedando a merced de estas personas.
Se les obliga a equilibrarse en plataformas suspendidas en el aire, a “cabalgar” sobre caballos,  a saltar aros de fuego, o a abrir la boca para que los entrenadores metan su cabeza o sus manos.

Los monos generalmente permanecen inmovilizados durante largos periodos de tiempo, con cadenas alrededor de su cuello. Los hacen caminar sobre zancos, montar bicicletas, cabalgar sobre pequeños cerdos, equilibrarse sobre sus manos agarrados de los cuernos de una cabra.

Por otro lado los actos de los elefantes consisten en que deben hacer equilibrio parados sobre sus cabezas, hacer piruetas de pie encima de pequeñas plataformas, sentarse y tocar la armónica, los obligan a ser montados por miembros del público, a simular que caminan “encima” de los asistentes, a hacer reverencias al público, caminar sobre sus patas delanteras, o sobre sus patas traseras, caminar encima de un barril rodante, jugar fútbol o básquetbol.

Otros parques usan cerdos, forzándolos a saltar desde una plataforma de varios metros, hacia una piscina con agua. Y como sabrás estos cerditos están aterrorizados al hacer estos actos.
En la mayoría de los acuarios los leones marinos deben aplaudir y hacer reverencias, recuperar objetos, balancear una pelota en sus narices, caminar sobre sus aletas anteriores, rodar mientras equilibran una pelota, bailar con un actor, o coger y lanzar un frisbee. Por otro lado las ballenas y delfines deben salir del agua y dar vueltas con su cuerpo y cabeza en posición vertical, nadar de lado, lanzar a un actor fuera del agua y a través de un aro suspendido en el aire, saltar desde el agua para tocar una pelota que cuelga del techo, nadar con actores de pie en sus espaldas, agitar los extremos de sus colas.

Los loros, guacamayos y cacatúas permanecen encadenadas desde una de sus patas; y deben balancearse y caminar sobre objetos cilíndricos, empujar pequeños carros, jugar bolos, caminar sobre cuerdas flojas, pedalear en bicicletas metálicas suspendidas en cuerdas flojas, andar en patineta.

Todos estos animales tienen algo en común y eso mi querido lector es el maltrato que reciben al ser obligados a hacer cosas que van en contra de su propia naturaleza.  Lamentablemente la gran mayoría de estos animales son forzados a actuar a través del refuerzo negativo, los castigos, la intimidación; demostrando señales de miedo hacia los entrenadores humanos. Las sesiones se realizan ocultas a la mirada del público, pues las técnicas usadas para forzar a los animales a actuar son crueles y abusivas. Comienzan a “entrenar” a los cachorros, que son golpeados o azotados repetidamente, forzándolos a ejecutar los comportamientos deseados; y mostrando al público que los animales sólo pueden ser controlados por la vía del dolor y el miedo.

Durante las actuaciones, los supuestos entrenadores pinchan y golpean a los animales con palos o varas puntiagudas; en el caso de los osos son arrastrados con cuerdas atadas a sus narices; y golpeados con puños, varas metálicas o con las mismas cuerdas. Los elefantes, por su parte, son controlados con barras metálicas más gruesas y puntiagudas.

En la mayoría de los casos estos animales sufren serias mutilaciones como se mencionó al principio de este artículo,  acerca de la extracción de colmillos, etc.  Esta práctica causa dolores severos y crónicos, exponiendo la pulpa dental y las terminaciones nerviosas; provocando dolorosas infecciones de los dientes, encías, mandíbulas y la región nasal. La desungulación que es la extracción de las uñas, también les causa dolor, al remover la tercera falange, y les inhabilita para ejecutar sus comportamientos felinos normales.

Las actuaciones se realizan durante dos o más veces al día, dependiendo del número de visitantes y funciones. Dada la alta frecuencia que alcanzan todos estos circos, zoológicos o parques, los animales deben vivir cerca de la arena en lugares de fácil acceso para el movimiento del equipo de actuación. Esto trae como consecuencia que los animales vivan en pequeñas jaulas de hierro, en oscuras habitaciones de concreto cercana a los escenarios, pero alejados totalmente de la vista de los espectadores.

Cualquiera de estos actos donde utilizan los animales como atracción principal, no sólo en China, sino también en el resto del mundo, en general tratan a los animales de manera humillante y contraria a los principios de empatía y respeto por su naturaleza.  No existen valores morales en estos actos, donde sacan a los animales fuera de sus hábitats; obligándoles por medio de la violencia a ejecutar actos fuera de su naturaleza de manera indigna e irrespetuosa hacia ellos.

El estado físico de estos animales es espantoso. Animales sin dientes o uñas, flacos, heridos, sufriendo dolores crónicos por las mutilaciones, y defectos psíquicos debido al maltrato, el encierro y encima de esto la falta de estímulos naturales. El método por el cual tratan a los animales es denigrante, negligente y carente de toda compasión. Éste tratamiento enseña al espectador -y los niños- que es aceptable dominar y herir a los animales para nuestro entretenimiento.

Ahora te preguntamos a ti: ¿Crees que vale la pena pagar una taquilla para ver este tipo de espectáculo?  Cuando sabes que estos perpetuán una esclavitud sin esperanza para estas especies.  Es hora de crear conciencia querido lector.  La naturaleza te lo agradecerá.

Fuente: radioelhatillo.com